Premonición

Vamos por partes, esta serie trata de un publicista que va conduciendo de noche mientras habla por el móvil (mal hecho) y se le cruza un perro negro (oscuro, indefinible, con aire lobezno). Para evitar atropellarlo se empotra en la roulotte de una vidente, gitana para más inri. En el hospital se entera de que la susodicha estaba dentro y la ha matado. Pobre, se siente fatal (el personaje tiene cierto aire panoli aunque también es cierto que la buena señora ya podía dormir en otra parte, ni que fuera Pocholo. Por ahí, en una caravana, y con la bola de cristal a cuestas...oiggghh seres errantes). Llega el juicio y el todo el clan gitano está presente. Se le acerca el papa, perdón, el jefe, y viudo supongo, para condenarle a salvar muchas vidas que compensen el daño infringido. Cada vez que no evite una muerte alguien entre sus seres queridos pagará las consecuencias. Interesante, ¿verdad?
El caso es que empieza a soñar con las premoniciones esas y en vez de evitar la primera muerte, va y la provoca él. Panoli, ya lo dije. Llama por el móvil para evitar que un conocido suyo en el alfeizar de una ventana responda una llamada que hará que se mate, y resulta que el de la llamada es él. Cojonudo. En este primer episodio tiene que salvar a una suicida en el metro de Paris. En el segundo episodio, a un bebé que perecerá en un incendio y en el tercero a un motorista. Como no suele dar ni una, pues por cada persona salvada, se le espachurra otra, y claro así siempre pone en peligro a su familia. Eaeaeaea, que el Nolande ese es una bomba de relojería. Además, como las visiones las tiene cuando duerme, empieza a recurrir a sustancias para mantenerse despierto (a lo Minority Report). Tonto del haba. Lo que tiene que hacer es dormir mucho, para ver mucho y evitar mucho, pero es que el personaje es panoli, panoli, panoli. Ni siquiera sabía que los gitanos hablaban francés (como los indios cheroquis, igualico).
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