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No Fastidies

Saturación


De eso sufro yo con el festival de la canción y con Fernando Alonsón (me ha quedado un poquito forzado, ¿no?) Esto de las rimas es muy complicado.
Ilusa de mí, pensar que me libraría de ver más anuncios del Alonso... Después de jugar con la Playstation 3 y de hacer el Vikingo, ahora conduce un Mercedes, se sienta en el banco Santander como si fuera la sillita de la reina, y habla por un Sharp que transforma las voces. Ese móvil da miedo porque llamas a la novia y parece que te contesta un camionero belga. Quien dice eso, dice piloto asturiano. Cuestión de extrapolar.
Lo de Eurovisión es peor porque ya estamos hartos de saber que los nórdicos se votan entre vecinos y nosotros no escarmentamos. No nos aliamos con los vecinos del sur ni regalando jamones. En España siempre hemos ido de sobrados. Entonces pasa lo que pasa, que esos del Ezte noz ganan, Pixarrrr. Por eso la diplomacia española es famosa, por su nulidad. Eso sí, me reí un rato con el cacho de las votaciones que pude ver. Aparecía un clon de Pablo Carbonell a lo holandés. Es un tal Paul de Leeuw, que ya presentó los votos en el 2006. Según dice la Wikipedia es un gay confeso que se declaró el año pasado al presentador griego, vaya, vaya. Muestro video de esta edición.
Curioso fue también el debate posterior en TVE, presentado por una Carolina Ferre de poca carcajada (perdió la risa en La Sexta, o un cambio hormonal), una Teté Delgado prestidigitadora de manos, y menos mal que ella hablaba, un Mariano Mariano experto en...en...no sé qué narices pintaba allí, un José María Iñigo y su carpeta salvabarrigas...

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